Misión

Proporcionar el más alto nivel de educación a niños, niñas y jóvenes de talento para que puedan alcanzar su máximo potencial como  líderes y ciudadanos comprometidos con el arte musical, propiciando un entorno de trabajo colaborativo, incluyente, solidario y garantizando su plena participación en la vida artística y educativa de la sociedad.

Visión

El Sistema de formación musical de la Brass Band del Ecuador, será una institución de educación que garantizará un ambiente educativo que fomente la vida artística, intelectual, y el crecimiento personal, preparándoles como profesionales críticos y competentes para emprender una carrera exitosa y una vida productiva como artistas y ciudadanos, así como para constituirse en  líderes de sus profesiones, actuando siempre con altos valores morales y responsabilidad social.

PRINCIPIOS INSTITUCIONALES

Los principios del SISME son:

Autonomía: Garantiza a la SISME la libre ejecución del proyecto educativo, el nombramiento de sus autoridades, profesores y administrativos; la elaboración y aprobación de normativas, programas académicos de formación y presupuestos anuales.

Responsabilidad: Compromete a la institución con la capacidad para admitir y aceptar las consecuencias que se deriven de los actos realizados por el SISME en su entorno académico y contexto social.

Equidad: Ser guiados por el sentimiento del deber, calidad de trato igualitario a los estudiantes en derechos y obligaciones.

Pertinencia: Los fines, objetivos, políticas del SISME deben tener correspondencia con los requerimientos de la sociedad. El SISME es una institución interactuante con su medio social, que coadyuva a la identificación de sus problemas y a la aplicación de alternativas en el campo musical.

Calidad:   Conduce al SISME a la formación de estudiantes con las mejores características y atributos académicos y a la búsqueda constante de mejores niveles técnicos e interpretativos en la música en todos los procesos inherentes a la formación del nivel básico de educación musical especializada; la generación, asimilación, transmisión y aplicación de conocimientos, la autogestión, la preservación y el desarrollo de la cultura musical en el Ecuador.

POLITICAS INSTITUCIONALES

Las políticas institucionales son:

Eficiencia en la Gestión Administrativa de todos los componentes y unidades de gestión que comprende el Sistema de Formación Musical de la Brass Band del Ecuador, a fin de fortalecer los estándares de calidad.

Procesos permanentes de mejoramiento continúo de la calidad educativa del SISME.

Desarrollo de la Investigación científica y tecnológica musical acorde con los avances de la ciencia, el conocimiento y la tecnología.

Fortalecimiento de la interacción social e impacto del SISME en la comunidad, procurando el reconocimiento y aceptación social, como una institución que se convierte en la instancia adecuada para alcanzar el desarrollo musical del país.

OBJETIVOS INSTITUCIONALES

Brindar formación a niños y jóvenes con el fin de desarrollar el nivel musical ecuatoriano por medio del sistema de formación musical creando oportunidades para transformar el nivel de vida de sus participantes y mejorar progresivamente sus realidades.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Beneficiar y aportar a la educación musical del país. Apoyar e impulsar la conformación y desarrollo de propuestas pedagógicas musicales. Trabajar en bien de la educación musical a través de una serie de actividades que tiendan a elevar el nivel musical del país. Realizar giras de actualización musical, cursos, seminarios así como participar en festivales y encuentros musicales tanto a nivel nacional como internacional.

METODOLOGÍA MUSICAL ESPECIALIZADA DEL SISME

La Enseñanza tenderá a fomentar:

1.- La creatividad, la motivación e interés del alumnado, a través de una educación participativa, dejando de ser el alumno un receptor pasivo.

2.- La consolidación de las adquisiciones afianzando los conocimientos previos y relacionándolos con los nuevos.

3.- Actividades adaptadas a los niveles de concreción y abstracción del pensamiento de cada edad.

4.- La interdisciplinaridad, aprovechando el máximo de coincidencias, semejanzas y relaciones entre asignaturas.

5.- La transición de lo simple a lo complejo y de lo general a lo específico, graduando la dificultad de los contenidos a enseñar.

6.- Aprendizaje imitativo y significativo, es decir, los nuevos conocimientos se incorporarán a estructuras conceptuales previas, ya que esta metodología permite al alumno:

  • Retener conceptos durante más tiempo.
  • Aumentar la capacidad de aprender conceptos relacionados.
  • Diseñar modelos, de manera que experimente, observe, indague, en definitiva aprenda a aprender.

COMPETENCIAS MUSICALES BÁSICAS APLICADAS AL SISME

Refiriéndonos a las competencias, aunque existen diversas definiciones de competencia en el ámbito educativo se ha elegido por su claridad la que formulan Zabala y Arnau (2007):

“Competencia es, la capacidad o habilidad de efectuar tareas o hacer frente a situaciones diversas de forma eficaz en un contexto determinado. Y para ello es necesario movilizar conocimientos, habilidades y actitudes al mismo tiempo y de forma relacionada”.[1]

En este sentido es que se hay que evitar que los alumnos sean solamente receptores de contenidos y se ha propugnado un modelo en el que el alumno sea protagonista de su proceso de aprendizaje y construya de manera activa los aprendizajes que necesita para desenvolverse de manera eficaz en los distintos contextos en los que participa.

Por lo tanto competencia es una integración de lo conceptual, procedimental y actitudinal, y su funcionalidad se demuestra en situaciones contextuales complejas, más allá de aula.

Debido a la ausencia de competencias básicas que el Ministerio de Educación del Ecuador, debería tener desarrollado como base para la educación musical, en el SISME se aplican las competencias básicas descritas a continuación como una alternativa para la educación musical especializada con el afán de definir las destrezas y habilidades que un alumno “musicalmente competente” debe desarrollar.

De los ámbitos del conocimiento musical: percepción, interpretación, creación, conocimiento y comprensión de la música, se delimitaron los objetivos, contenidos y criterios de evaluación, debido a que se constituyen en la base para el desarrollo de las competencias musicales básicas del SISME.

De todo ello, las competencias musicales que el alumnado debería alcanzar y poner en manifiesto en futuros contextos diversos serían los que se ven a continuación.

INTERPRETATIVA – EXPRESIVA

Una alumno/alumna competente en la expresión musical será quién sepa cantar, ya sea formando parte de una agrupación coral, instrumental, mixta o cantando a capela.

También sería expresivamente competente si sabe bailar y sincronizar el movimiento con otros intérpretes, y sabe utilizar un instrumento musical para interpretar melodías o acompañamientos con dominio técnico aceptable, ya sea leyendo partituras musicales, en formato convencional o no convencional, o interpretando de oído.

CREATIVA

Un alumno/ alumna competente en la creatividad será aquella que sepa crear música a través del uso de instrumentos tradicionales y materiales como parte de un proyecto artístico interdisciplinario, sin dejar de lado para los alumnos conocimientos en el basto campo de la creatividad, sea por medio del uso de numerosos recursos TIC.[2] o sea los instrumentos más sencillos que encuentre en el aula de clase, en los ensayos, o en su participación en grupos orquestales grandes.

PERCEPTIVA

En la capacidad de ser consciente y experimentar por propia voluntad o como respuesta a un determinado contexto de escucha dado, diferentes niveles de percepción musical, desde el puramente sensorial: música de fondo, pasando por la escucha emocional: evocación de imágenes, pensamientos, sentimientos o audición sinestésica[3] que puede suscitar la música, o la escucha analítica: comprensión del discurso musical.

Un buen escuchador sabe que su habilidad ejercitada le exige una actitud activa ante la música y un conocimiento de los diversos contextos en los que puede darse la percepción musical.

Por tanto, el autoconocimiento de las prestaciones cognitivas propias le permitirá activar los procesos de atención necesarios para extraer la máxima información y satisfacción del acto de escuchar, adaptándose a las circunstancias del formato dado.

[1] Cómo aprender y enseñar competencias, Barcelona, Graó.

[2] Son las tecnologías de la Información y Comunicación, es decir, son aquellas herramientas computacionales e informáticas que procesan, sintetizan, recuperan y presentan información representada de la más variada forma. Es un conjunto de herramienta, soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información, para dar forma, registrar, almacenar y difundir contenidos digitalizados.

[3] La sinestesia, del griego συν, ‘junto, y αἰσθησία, ‘sensación’, es, en retórica, estilística y en neurología, la mezcla de varios sentidos. Un sinestésico puede, por ejemplo, oír colores, ver sonidos, y percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada. No es que lo asocie o tenga la sensación de sentirlo: lo siente realmente.